Aprende cómo comer sano. Revisa las noticias, artículos de interés, y explora nuestros productos

+34 697 50 68 54 | info@algoparalasalud.es

¿Cómo aumentar las defensas del niño para la vuelta al cole? Consejos de la nutricionista – Sylwia Witek

Nuestros hijos vuelven al cole. Se termina el verano y los días se hacen más cortos, más lluviosos y fríos, lo que aumenta el riesgo de sufrir infecciones virales y bacterianas. Hoy mismo deberías empezar a cuidar las defensas de tus hijos. Algunos padres deciden recurrir a las vacunas, otros no.

aumentar_del_nino_1

Una buena alimentación – el mejor aliado de la salud

El primer paso para aumentar las defensas de tu hijo es una buena alimentación. Por supuesto, es algo primordial no solo para niños, sino también para adultos. En ambos casos eleva las defensas naturales del organismo, ya que le aporta muchas cantidades de vitaminas, minerales, antioxidantes y unas sustancias naturales presentes en las plantas – bioflavonoides.

Los antioxidantes neutralizan el exceso de radicales libres, siendo estos el resultado del mecanismo de defensa del cuerpo. Los antioxidantes más importantes son la provitamina A (beta-caroteno), vitaminas C y E, y selenio.

Beta-caroteno y sus propiedades para el organismo

La mejor fente del betacaroteno son las verduras, tales como calabaza, calabacín, coles de bruselas, espinacas, pimiento rojo, batatas y zanahoria. El betacaroteno en el cuerpo se convierte en vitamina A, cuyo papel tiene que ver con el buen funcionamiento do la piel y de los ojos.

Podemos encontrarla también en otros productos, como el queso, los huevos y el hígado. Son el ingrediente perfecto para muchos platos. Otros productos que contienen esta vitamina son: pescado, aves, carnes magras, leche y sus derivados, y legumbres: alubias, guisantes y lentejas (rojas y verdes). Los mismo productos nos aportan muchos minerales: zinc, hierro, selenio, magnesio y fibra, y aceleran la producción de las bacterias probióticas.

Vitamina C – imprescindible en la dieta infantil

Los productos ricos en vitamina C son sobre todo las verduras, las rojas y las verdes, y las frutas. A pesar de algunas opiniones, mucha vitamina C encontraremos en los cítricos, pero también en la rosa silvestre, la acerola y el espino amarillo. A los niños vale la pena servirles jugos naturales, como el de espino amarillo (se puede comprar aquí).

Vitamina D – ¿cuándo nuestro hijo la necesita?

Muy importante, desde el punto de vista del sistema immunológico, es la vitamina D, presente en el pescado. Desde septiembre hasta marzo hay que acordarse de aportar a nuestros hijos la cantidad necesaria. Se puede recurrir a los suplementes.

Vitamina E – un antioxidante importante para nuestros hijos

Un antioxidante muy importante es también la vitamina E. La encontrarás en el aceite de oliva, las nueces (por ejemplo nueces de Brasil – se pueden comprar aquí), el aguacate y el trigo integral.

Frutas y verduras – ¿por qué no pueden faltar en la dieta infantil?

La dieta infantil debe contener ácidos grasos esenciales, presentes en el pescado, las nueces y en el trigo. También en el aceite de lino y el de pescado. No olvidemos que muchas verduras tienen propiedados antivirales, antibacterianas y antifúngicas. Aquí destaca la cebolla y el ajo. La miel también. Merece la pena darles a nuestros hijos la miel de romero, de espino blanco o de tilo.

Mucha importancia, en cuanto a las defensas, tienen los probióticos y los prebióticos. Están presentes de manera natural en algunos productos (yogures, kéfir etc.). Existen también ciertos suplementos ricos en probióticos, como el concentrado probiótico SunVio (se puede comprar aquí). Es un complejo de bacterias probióticas, muy beneficiosas para la salud.

Actividad física – ¡qué no falte!

Otro asunto, no menos importante, es la actividad física. Los niños deberían caminar, montar en bici o nadar. Que haga un poco de frío no significa que los niños tengan que pasar todo su tiempo en el cole o en casa. Hay que asegurarles algo de actividad al aire libre.

Existe otra cuestión: tenemos que tener en cuenta que los niños pasan por catarros y resfríados unas 6 – 8 veces al año. No deberíamos de preocuparnos demasiado si esas afecciones no vienen acompañadas de mucha fiebre y otros síntomas.

Cuidemos la salud y las defensas de nuestros hijos durante todo el año, pero ahora, en otoño, tenemos que darle todavía más importancia. Recordemos que una buena dieta, la actividad física y algunos suplementos alimenticios, pueden reforzar su sistema immunológico.

Author Info

admin

Escribe una opinión